Los 90s se convirtieron en la etapa de transición a la era moral del relativismo (que es la que vivimos ahora si es que no se han enterado). Durante esta década caracterizada por el gran crecimiento de los medios de comunicación y del entretenimiento, las mujeres descubrieron que sus derechos debían ser aumentados y que realmente necesitaban gozar de otras cosas aparte del voto, el trabajo y el estudio. Dentro estos nuevos derechos está el de poder salir con sus amigotas a una discoteca a enamorar hombres. Cuando hablo “enamorar hombres” no me refiero a la típica conducta humana usada en la antigüedad (dígase de antes de la caída del muro de Berlín) , en la que las doncellas usaban el “coqueteo”. Las mujeres aprendieron a piropear a un hombre, a pagar para ver un show de Strip Tease masculino, a emborracharse por voluntad propia, a pedir condones en la farmacia, a discutir de deportes (gracias Michael Jordan!) y lo más interesante: a mantener a un hombre!
Ariel demuestra su gran sabiduría filosofal -en realidad él es una especie de piedra filosofal losminera-, hablando de la liberación femenina.