Desvirtualizando
AÃda y yo estamos unidos por los hilos del Facebook. Uno de esos contactos que uno decide agregar movido por la curiosidad y la picardÃa que te hacen presionar ese botón bajo la foto de alguien que no conoces de nada: “¿Arturo? Yo soy AÃda, nos conocemos del Facebook”. Y claro, yo soy muy malo para afrontar esas situaciones. Balbuceo, sonrÃo y al atravesar la puerta del Garaje Sónico, no logro recordar gran parte de todas las tonterÃas que quizás dije. Es mi manera particular de sonrojarme. Quedamos de vernos en alguna otra ocasión.
Llego al Top of the Pops. HabÃa escuchado mucho sobre el sitio, y nunca habÃa estado. No llega a gustarme tanto como el Supersonic, pero las mujeres de flequillo y Converse y una angelical camarera que deja bizco a Santi, son buenas razones que invitan a la diversión. “Coño, creo que conozco a este tipo”. Esta vez me toca a mà avergonzar: “Perdona, ¿tu eres Guille Ortiz?” Y sÃ, era Guille. Le llevo leyendo desde verano de 2006 y nunca habÃa tenido la oportunidad de coincidir con él. Prometo rastrear su libro. Promete conseguirme uno. Quedamos, tiempo libre mediante, de vernos en un concierto de un grupo al que me hice aficionadÃsimo leyéndole: Emite Poqito.
Para que luego digan que internet no es humano.
- Publicado por Arturo J. Paniagua a las 09:38 pm
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